sábado, 29 de diciembre de 2012

La Puerta de Ishtar: Imparrah-Sugug


Pues nada, aquí os dejo un nuevo igigu para La Puerta de Ishtar: Imparrah-Sugug. Así como un conjuro de brujería para convertirse en uno de sus hijos predilectos. Espero que le saquéis provecho.



Los Igigu son los dioses de Akkad, y Akkad es la Civilización, ergo los Igigu son los dioses de la Civilización y sus hogares están el corazón de esta: las ciudades. Pero hay un Dios de las Estrellas al que hay que encontrar en las profundidades de la tierra, en grutas oscuras donde su voz se escucha entre deslizamientos de tierra y roca...y gritos de agónico terror. Se llama Imparrah-Sugug, el que Ordena las Tinieblas, El Corruptor Sonriente, Las Fauces que Susurran, El Padre de los Perdidos.
Imparrah-Sugug es una deidad hermética y siniestra que ya era adorada por unos pocos awilu varios siglos antes de que Sargón conquistase el país de Sumer. Estos awilu huyeron lejos de sus ciudades buscando seguridad, cansados de los caprichos sin fin de los Annunaki y lo que encontraron muchos metros bajo tierra fue la seguridad que proporciona el poder bruto, salvaje, cruel y bestial que Imparrah-Sugug les proporcionó a cambio de su humanidad. Cuando sus perseguidores llegaron hasta su oscuro refugio fueron recibidos con un fuerte abrazo...y 4 garras afiladas como espadas. Imparrah-Sugug quedó complacido.

Este Igigu, que curiosamente vive donde la luz de las Estrellas no llega, es representado en un único relieve como una masa enorme de músculos, con los brazos partidos en dos y rematados con enormes garras. La cara de Imparrah-Sugug es monstruosa, con unas enormes fauces verticales absolutamente espantosas y unos ojos redondos que miran con hambre. Y sus pies están los retoños de Imparrah-Sugug, pequeñas y más débiles versiones del dios, que bailan obscenamente en su honor, mientras mutilan pequeñas figuras humanas apenas esbozadas.

Imparrah-Sugug no busca adoradores, pero los mortales que se adentran en las profundas grutas que rodean el Imperio de Akkad pueden convertirse en sus adoradores si escuchan las palabras que el aire les lleva. Les promete fuerza, felicidad, un estomago lleno, poder...solo han de unirse a él bajo tierra. Para muchos mineros mushkenus lo que ofrece es demasiado bueno para rechazarlo.
Quienes aceptan solo han de matar a sus compañeros y llevar sus cuerpos abajo, muy abajo, por sendas que se abren a su paso y ante la mirada cruel de otros que como ellos aceptaron el trato, criaturas que les miran con la arrogancia de un hermano mayor. Entonces, a oscuras, el aspirante deberá comer la carne pútrida de sus antiguos compañeros durante horas, incluso cuando su estomago empiece a reventar, no deberá dejar nada. Si lo consigue será un Hijo más.
Si falla será devorado si piedad.
Los supervivientes pasarán el resto de sus vidas bajo tierra, bailando y adorando a Imparrah-Sugug, salvo las veces que recorren los largos caminos que solo ellos conocen para alcanzar la superficie, y así poder cazar, siempre bajo la atenta mirada de los elegidos del dios. Y quienes estén realmente bendecidos por el Igigu empezarán a soñar que se convierten en uno de los pocos elegidos, en los Hermanos Mayores...entonces la caza no tendrá fin, y podrán bailar por siempre.

Imparrah-Sugug en el Imperio es tenido como el dios de las riquezas de la tierra y de los secretos que en ella esperan. Y es cierto, pues el igigu y sus adoradores conocen muchas cosas viejas, más viejas de lo que muchos creen, peligrosas y secretas, por ello valiosas.



Hijo predilecto de Imparrah-Sugug

Nivel: Brujería 1

Efecto: el lanzador de este conjuro sufrirá una atroz transformación en medio de la oscuridad, su rostro se deformará espantosamente cuando su cráneo se parta en dos y sus ojos se salgan de sus órbitas. Al mismo tiempo los brazos del brujo se partirán en dos formando dos antebrazos aberrantes terminados en manos garrosas. Mientras tanto, Imparrah-Sugug no parará de gritar dentro de su cabeza hasta hacerlo enloquecer.
Cuando termine no quedará nada de su antiguo ser. Ganará 3 puntos en Fortaleza y Percepción, pero su carisma será 1 para siempre. No hará ningún ruido al andar siempre y cuando se encuentre bajo tierra o en la más absoluta oscuridad. Su piel se cubrirá con un pelo urticante, similar al de las arañas, cuyo sudor produce la locura a quien lo toque.
Sus afiladas garras contarán como espadas y podrá realizar dos ataques por turno. Además podrá ver en la oscuridad, pero su hambre no tendrá fin. Deberá superar todos los días un Desafío de Voluntad Muy Difícil o empezar a cazar a otros como él, la única carne capaz de calmar su apetito. Nunca más podrá articular palabra en la lengua de Akkad.
Realmente, solo los más brutales de entre los Hijos Predilectos de Imparrah-Sugug sobreviven mucho tiempo.

Lanzamiento: el brujo deberá cazar a 4 compañeros del culto sin que estos le vean en ningún momento, luego arrastrará los cuerpos inertes a una gruta en la que jamás se haya encendido luz alguna. Entonces deberá abrir la caja torácica de sus víctimas con las manos, para luego meter la cabeza dentro y empezar a comer sus fétidas vísceras hasta no dejar nada, sin dejar de cantar hasta desgañitarse una horrible canción en un idioma que duele pronunciar. Si consigue comer de los 4 cuerpos sin vomitar, cantar hasta quedar mudo y disfrutando realmente del banquete el cambio empezará al cabo de unos pocos latidos de corazón.
Si falla, unas enormes zarpas peludas surgidas de la propia oscuridad lo desmembrarán con indiferencia.

Aprendizaje: Imparrah-Sugug susurrará en sueños al aspirante palabras que cortan su mente como si fueran filos de obsidiana. Le exigirá más bailes frenéticos en los que deberá mutilar a un familiar directo, o un amigo de toda al vida, esto suele exigir al brujo salir a la superficie por primera vez en mucho tiempo. Durante esos bailes le irá indicando poco a poco donde deberá llevar los cuerpos, y que hacer con ellos, así como la letra de la canción . Al cabo de un mes de salvajes festejos el brujo aprenderá Hijo Predilecto de Imparrah-Sugug.

2 comentarios:

  1. No dejas de sorprendernos :D (oye, tienes mucho material para sacar jugosos documentos en pdf, ¿te lo has planteado?)

    ResponderEliminar