martes, 7 de mayo de 2013

La Puerta de Ishtar. Un nuevo conjuro: Plantar el árbol de las melodías


Después de bastante tiempo me he animado a releer otra vez La Puerta de Ishtar, que es una gozada, y mira tú por donde se me ha ocurrido un nuevo conjuro brujeril. Espero que os guste.



Plantar el árbol de las melodías

Nivel: Brujería 2

Efecto: Al concluir el ritual de la semilla comenzará a brotar muy lentamente un árbol que tardará 40 años en estar completamente desarrollado. Para entonces medirá casi 10 metros y de su níveo tronco emergerán docenas de delicadas ramas. Todas llenas de hojas similares a puntas de flecha rojas y verdes, hojas que al caer emitirán un claro sonido musical. Una vez al año y durante varias semanas el árbol mudará de hojas, componiendo una hermosa música.
El shamerak u árbol de las melodías deberá ser regado todos los días con 5 viales llenos de sangre u agua, pero nunca ambos.
Si es regado con agua la melodía de otoño será alegre, hermosa como la risa de una niña. Si se hierven las hojas caídas un alquimista obtendrá un fluido capaz de sanar las heridas más profundas, incluso la pena de un padre que ha perdido a un hijo o la melancolía de dos amantes separados.
Sin embargo al regarse con sangre las hojas caerán pesadas como lágrimas, elevando al cielo una canción similar al llanto de una madre, un grito de odio y agonía que hará caer a todo el que lo escuche en un pozo de desesperación...salvo si su corazón es ya de piedra. Las hojas del shamerak de sangre son duras como la obsidiana y si se usan para armar una flecha esta atravesará incluso el hierro,
provocando una depresión suicida a quien hiera. Tras ser disparada se convertirá en polvo.



Se debe de tener mucho cuidado con la época de muda del shamerak, hay Brujos que han confiado en sus esclavos más de la cuenta y no han vigilado debidamente las labores de riego. Entonces, cuando llevan a su familia o amigos a admirar la musical muda del orgullo de su jardín descubren que la canción es funebre y que un ser querido se ha cortado con una de las hojas.

Lanzamiento: el brujo ha de conseguir la semilla de un shamerak , algo especialmente difícil puesto que solo la producen los ejemplares silvestres que se encuentran en las Cumbres de las Tormentas. Aunque en el pasado los Middu han comerciado con ellas.
Una vez hecho esto el brujo ha de guardar la semilla en un vial cristal lleno de sangre de niño, que se irá volviendo negro según pasen los días. Mientras tanto el brujo tiene 12 días para preparar el terreno en el que plantará la semilla. Para ello deberá limpiar una extensión de tierra de todo vegetal (al shamerak también se le llama Árbol Celoso) y ahí cavar 3 zanjas formando un triángulo, lo bastante anchas como para que entre un mushkenu adulto. Luego habrá de introducir en ellas a 3 esclavos mushkenu de la misma familia a los que deberá sepultar vivos. Finalmente podrá introducir la semilla en el centro del triángulo.
Ahora toca mimar al árbol durante unos cuantos años, asegurándose de que nunca se remueva la tierra, y mucho menos sacar a los esclavos...que sin importar el tiempo pasado seguirán vivos, alternando la risa y el llano sin ton ni son.

Aprendizaje: en el pasado solo los Middu sabían enseñar este ritual a cambio de un pago muy elevado. Pero hace ya 900 años que se sabe que cualquiera que pase tres noches durmiendo bajo las ramas de un shamerak silvestre en plena muda despertará conociendo el conjuro.

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